Por Juan Serna Martín –
¿Servirán para superar la enorme crisis a la que aún no hemos visto su cara más amarga?
¿Servirán para realizar alguna de las reformas más necesarias y dar pasos hacia la descolonización y el desarrollo integral de Extremadura?
He aquí algunas sugerencias para los políticos y la opinión pública:
Según el avance que me ha llegado sobre estos fondos, parece ser que no irán a parar a lo que ya han anunciado las grandes empresas, algunas de las cuales ya colonizaron, contaminaron y saquearon a Extremadura durante mucho tiempo y a las que aún les queda una parte de ese saqueo… y a nosotros otra, debido al riesgo al que nos han encadenado de por vida.
Según me dice alguien que debe saberlo, esos fondos irán a parar a empresas extremeñas, a algunas grandes (dentro de lo que aquí llamamos grande), pero sobre todo a pequeñas y medianas. Si esto fuera así no estaría mal la cosa, aunque, conociendo el paño y la capacidad de presión que tienen algunas tecnológicas, constructoras, banca, etc., habrá que esperar a ver qué conejo se sacan de la chistera, ya que estos se alían con quien haga falta con tal de ir a por todos los fondos posibles de ese gran pastel que la Unión Europea ha dispuesto para la primera embestida de esta crisis poscovid que va a sacudir los cimientos del sistema. Tengan por seguro que a esos 750 000 millones para la UE, 140 000 para España y 3200 para Extremadura, habrá que añadirles nuevas cantidades a no mucho tardar.
Pues bien, mientras se pone en marcha esa primera operación, y hasta que los impagados y el cierre de empresas exijan el segundo paquete de fondos (que vendrá; fíjense en las cantidades que están librando los Estados Unidos), vamos a ver si el debate de mañana deja claro quiénes van a ser los beneficiarios, si será verdad que van a parar a las empresas extremeñas, y cuáles serán los procedimientos administrativos que, conociendo la burocracia de aquí, serán para echarse a temblar. Y también cuál será la transparencia y el seguimiento que podrá hacerse de esos presupuestos especiales (¡y aquí es donde está la madre del cordero!) a fin de acabar con los vicios de siempre y con los gestores del 8 %.
Tras el debate, nos relatarán todo lo que allí acontezca, pero, en cualquier caso, nos haremos con el discurso y las intervenciones, porque, en esta tierra muda, conseguir los datos previos es una hazaña sobre la que ni periodistas ni expertos se atreven a opinar anticipadamente. Ahora, hasta conocer ese discurso, me limitaré a expresar alguna preocupación o sugerencia por si le fuera de utilidad a la clase política, a las empresas y a la opinión pública.

Como quiera que la mayor parte de los recursos (de la menor parte no sabemos nada) los distribuyen las CC. AA., comentaremos algunos en líneas generales:
– En cuanto a la depuración, háganse depuradoras que depuren y no las muchas chapuzas que se han hecho hasta aquí.
– Política forestal: es temeraria y de vergüenza la llevada a cabo hasta ahora. Y no vale decir que la ley es muy vieja, ya que son los pueblos de montaña y toda la sociedad extremeña en general los que pagan las consecuencias del fuego y del gasto desproporcionado del sector forestal.
– La biodiversidad, como la poesía, lo es todo. Se pueden hacer o salvajadas o cosas muy interesantes. Somos el paraíso de las aves en Europa (ahí está la FIO, por poner un solo ejemplo), sin embargo, aún no tenemos conciencia de hasta dónde puede llegar este sector para nuestra tierra.
– Rehabilitación de viviendas: sobran viviendas nuevas y faltan muchas rehabilitadas, con la eficiencia energética asociada a ellas como asignatura pendiente.
– Digitalización en el espacio urbano, sí, pero también en zonas rurales de gran belleza a las que pueda venir mucha gente, gracias al teletrabajo, a disfrutar de una vida que no les ofrecen las grandes conurbaciones.
– Regadíos: ¡cuidado con ellos! ¿Quién paga su construcción y mantenimiento? ¿Quién decide lo que va a cultivarse y su mercado? ¿Quién aclara si hay agua de verdad para ello? ¿Han pensado en esto quienes los difunden triunfalmente a los cuatro vientos?
Determinadas operaciones privadas de plusvalía no siempre están justificadas.
– Lo del coche eléctrico (que va más lento de lo algunos creen) y las baterías hay que analizarlo despacio. Y lo de la minería a cielo abierto es un debate que no ha hecho más que empezar. Con los cementerios nucleares, las centrales nucleares cerradas y los cráteres que nos quieren hacer los de las minería a cielo abierto… mucho cuidado.
Y una última sugerencia sobre la energía solar:
– Ya está bien de tantas miles de hectáreas de paneles por todas partes estropeando tierras buenas, e incluso cultivos importantes, para ponerlas en manos de las grandes empresas tecnológicas que, con cuarenta años de retraso, nos venden la “energía verde”.
Ha llegado la hora de las escalas pequeñas y medianas y del autoconsumo. Ese es el verdadero reto ambiental que debe acometerse, el que, sin duda, recomendaría nuestro inolvidable maestro y amigo Valeriano Ruiz.
Para terminar este comentario, recordaré un vez más que en Extremadura, sobre todo en el sector agroalimentario, tenemos empresas grandes, medianas y pequeñas cuyos productos están a la vanguardia, tanto nacional como internacionalmente, y a las que estos apoyos económicos y financieros podrían ayudar a consolidar sus estructuras y sus mercados, a la vez que a crear un empleo que esta crisis devastadora va a destruir de manera inevitable.
En el Cuaderno Extremeño n.º 7 hablaremos de todo esto con más detalle.

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