La fobia a los microbios nos la tenemos que hacer mirar

Por Remedios Carrasco Sánchez –

Antes de que decretaran la pandemia andaba yo optimista creyendo que, poco a poco y finalmente, íbamos a caer enamorados de esos dos billones de bacterias (Whitman et al., 1998) y del trillón de virus (Haynes and Rohwer, 2011) que viven en nosotros, en nuestro cuerpo, conviviendo día a día y trabajando codo con codo por el equilibrio del sistema que formamos juntos (David LA, et al., 2014). Resulta que los humanos tenemos más de microbio que de humano. Somos más microbios que células. O sea, que tenemos más de microbio que de persona. Y lo tremendamente interesante es que ambos mundos nos necesitamos. Concretamente, en nuestros intestinos tenemos de media algo más de un kilo de bacterias, y dicen los científicos que un cuerpo sano forzosamente tiene que albergar muchas y distintas, es decir, es fundamental para nuestra salud que gocemos de diversidad bacteriana en nuestras tripas. O, dicho de otro modo, si tenemos pocas y siempre las mismas, mal asunto.

¿Y qué tenemos que hacer para mantener una microbiota diversa y sana? Hay varias maneras. Una es comer bien y desde bien chiquininos, evitar los alimentos procesados, inertes, muertos, asépticos, sin vida, sin energía, sin chispa y sin nada. Y poner especial atención en los vivos, cercanos, producidos con respeto, como los quesos, esos lácteos fermentados (Calder PC, 2013) tan ricos que producimos en Extremadura, la tierra de las tres denominaciones de origen y con una cuarta en puertas (el queso de Acehúche). Quesos todos elaborados sin tratamientos térmicos, con leche cruda, que es la que logra conservar la diversidad natural de las bacterias, los mohos y las levaduras que llegarán a nuestros intestinos. Otro factor importante para la conservación de los bichitos que nos dan vida es estar en forma y vivir tranquilos, cosa especialmente difícil en estos últimos meses protagonizados por el miedo, la incertidumbre y la desinformación. Por deducción yo diría que viviríamos más tranquilos, o sea, más sanos, apagando la tele. Creo que este sería un buen tratamiento preventivo del SARS-coV-2 y de otras patologías… De esto no he encontrado pruebas científicas, pero no estaría mal que alguien lo estudiara.

2 respuestas a «La fobia a los microbios nos la tenemos que hacer mirar»

  1. Avatar de Pedro Pazos Morán
    Pedro Pazos Morán

    Remedios, completamente de acuerdo con tu planteamiento.
    Un abrazo.
    Pedro

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  2. Avatar de Pedro Pazos Morán
    Pedro Pazos Morán

    Remedios, completamente de acuerdo con tu planteamiento.
    Un abrazo.
    Pedro

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